Íntimas

Soledad y género viviendo en soledad

La Soledad de 38864

Que los hombres sienten, padecen, y no son emocionalmente tan fríos ni desapegagos como la cultura popular nos ha hecho creer durante siglos. Que me siento sensible, que los valientes se atreven a llorar. Y no solo a llorar, sino a enamorarse perdidamente. Porque sí, señores, en cuestiones afectivas, no hay nada que nos distinga. De hecho, ellos presentan las mismas estructuras cerebrales y los mismos circuitos. Lo que sí puede ser diferente es la expresión de esos sentimientos y emociones, afirma la psiquiatra italiana, Donatella Marazzitiprofesora de la Universidad de Pisa y directora científica de la Fundación Brain Research Foundation de Luca Italia.

La obsesión de ser amado

Su sinónimo actual, hipersexualidad, genera confusión entre las personas especialmente deseantes y activas sexualmente. Esta achaque, señalada como un vicio, ya habitualmente normalizado y potenciado en el género masculino, se banaliza o critica al mismo tiempo que se contribuye a su adicción en muchas ocasiones. Insatisfacción permanente En una formación de empresa, varios sexólogos estuvimos hablando sobre el modelo kano, de los años 80, sobre desarrollo de productos y satisfacción del cliente. Aunque resulte sorprendente, levante modelo me conectó con la adicción al sexo. Y esto mismo sucede con las adicciones, incluidas las sexuales. Que ya se consiga el objeto de deseo, tener un buen funcionamiento y rendimiento, alcanzar orgasmos o disfrutar sexualmente, la persona denial queda satisfecha.

Trabajos relacionados

Qué decir de la vejez: etapa final del desarrollo ontogenético del ser humano, denominada por muchos el ocaso de la biografía y donde se supone que la compañía, apoyo y asistencia de otras personas sea poco imprescindible para lograr el beatitud, desde todos los puntos de vista. Pues a partir de una experiencia investigativa con personas que viven solas. Le invito a comparar a los hombres con las mujeres, desde cuestiones que le dan sentido a su vida: lo que les interesa, prefieren, sueñan para el futuro y les hace felices. Igualmente comentaremos sobre sus displaceres fundamentales: qué les preocupa o duele, qué les hace aquejar y desearían cambiar. Aquí encontramos contrastes sugerentes entre hombres y mujeres, al igual que en la valoración que hacen sobre su situación de soledad y la posibilidad de su internamiento.

89 90 91 92 93 94 95

Leave a Reply